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miércoles, 21 de mayo de 2014

Jane Goodall en Dindefelo I


En entradas anteriores ya os hablé un poco sobre la Dr. Jane Goodall. La Dr. Goodall es una célebre primatóloga, naturalista y activista ambiental, que le da nombre al Instituto Jane Goodall donde trabajo. Con sus estudios sobre chimpancés llegó a redefinir al ser humano. Hasta que a principios de los años 60 esta mujer descubrió que los chimpancés usaban herramientas, al ser humano se le conocía como "el creador de herramientas". El mentor de Jane, Louis Leakey, dijo una frase que se haría célebre  "Ahora tendremos que redefinir hombre, redefinir herramienta o aceptar a los chimpancés como humanos"

Después vendrían documentales de la BBC, National Geographic; el reconocimiento internacional, el Premio Príncipe de Asturias de investigación científica, candidatura al premio Nobel  y una infinidad de premios más con los que no os quiero aburrir. Tampoco con sus comienzos, como llegó a Tanzania en barco con 23 años, o la vida en Gombe, donde realizó sus investigaciones sobre los chimpancés. Hay una película sobre su vida e infinidad de documentales, libros y artículos científicos sobre la Dr. Goodall que os contarán mejor su vida y logros.

Yo quiero hablar de Jane, no de la Dr. Goodall. La persona que hay detrás de toda la parafernalia mediática.La persona con la que tuve la suerte de compartir desayunos, charlas, caminatas por el monte y hasta whiskey.

La noticia de la llegada de Jane nos la dieron por email, Ferrán había conseguido que Jane fuera a venir la inauguración de la Estación biológica Fouta Jalon, una de las muy escasas estaciones de investigación de África del oeste.

Cuando leí el email no era consciente de la que se nos iba a venir encima.
Todo el equipo se reunió para ver como podíamos aprovechar mejor el tirón de Jane, como estaría más cómoda y debatir todos los detalles que hay que preparar para una recepción de este calibre. Recordándolo ahora...me parece entre cómico y cruel con un baño de inocencia. Cómico por que durante la tormenta de ideas se nos ocurrió de todo. Desde avionetas y helicópteros con cámara a hoteles de hiperlujo. Cruel por la cantidad de trabajo, recepciones que le estábamos preparando a una señora de casi 80 años, un ajetreo que después de muchas horas de viaje desde Sierra Leona nadie habría sido capaz de aguantar e Inocente por la imagen que teníamos de la Dr. Goodall; una imagen de "icono" no en el sentido petulante de la palabra sino que creo que veíamos a un ser de otro planeta a una estrella del Rock de la conservación...

 Todavía no conocíamos a Jane.

  A la estación le faltaban "pequeños detalles", que en buen castellano quiere decir media obra, todo el equipo se volcó en las tareas pendientes. Pintura, limpieza, compras, contacto con jefes locales y demás preparativos para que la estación estuviera perfecta el día de su llegada; de la llegada de Jane y de las autoridades locales que vendrían con ella. Los días previos a la llegada fueron un va y viene de "el colchón de Jane" "los frutos secos de Jane" "lo que fuera de Jane", esto unido al tedioso trabajo que nos había tocado hacer, provocó un cambio de percepción sobre Jane, nos preguntábamos ¿como una persona que había vivido en la selva de Tanzania a principios de los 60 iba a necesitar la cantidad de comodidades que le estábamos procurando?
Jane,Kofi y Mr H en la ONU

Pues la pregunta se respondía sola: La devoción por el trabajo de Jane, su edad, el ajetreo que conllevaba su visita y querer que su estancia fuera lo más agradable posible, hizo que nos diéramos cuenta, qué, quizá, al borde de los 80 años viajando 300 días al año por todo el mundo desde mediados de los 80 Jane se merecía la mayor de las comodidades que le pudiéramos proveer en un sitio tan remoto y falto de pequeños lujos como Dindefelo. Además: ¿Ya considerabamos un lujo un colchón medianamente bueno y un espejo? El cansancio y el desconocimiento de la persona hablaba por nosotros.
Mister H en Dindefelo


En esas estabamos, cuando Liliana me llamó y dijo "Estamos a 5 km de Dindefelo..."


 El personaje, la persona y la JEFA ya estaban aquí.





lunes, 2 de diciembre de 2013

Consejos vendo, consejos compro.

Hola amigos, volveré a casa en Viveiro (excelencia turística ;) en  unos 10 días. Estuve en casa a comienzos de Otoño y las preguntas que te hace la gente y sus preocupaciones me hicieron reflexionar así que decidí escribir algo sobre ello.

Cuando viajas a un país en desarrollo, del tercer mundo, pobre, país del sur...lo que queráis, hay mil y un eufemismos para casi todo lo qu
e está fuera de Europa y América del norte. Tu familia, amigos y autoridades oficiales te dan todo tipo de consejos y trucos de viaje.

 Se podrían dividir en dos tipos:

Seguridad: Todo el mundo cree que te va a pasar algo, que corres un riesgo mayor que en un barrio chungo de Madrid o Barcelona. Dentro de estos consejos se podría subdividir en 2:
 
      Subtipo oficial: "Procure no viajar de noche o en solitario, no viaje en un solo vehículo por la alta posibilidad de accidente y/o avería"
      Subtipo familia/amigos: "¡¡Te van a secuestrar!!"
   
       Subtipo oficial: "Tenga cuidado con objetos de valor sobretodo en áreas muy pobladas."
       Subtipo familia/amigos: "Cósete un bolsillo por dentro de los pantalones, mi primo lo hizo."

Higiene: En esto si que hay que tener cuidado, los estandares de limpieza suelen variar mucho de un sitio a otro, es curioso como varía el concepto de "limpio" para un japonés, un español o un liberiano.

     Subtipo oficial: "No coma alimentos frescos sin cocinar"
     Subtipo familia/amigos: "Como en casa no vas a comer, eso seguro"

     Subtipo oficial: "Evite puestos de comida callejera y beba solo agua embotellada"
     Subtipo familia/amigos: "Llévate jamón, chorizos, un saco de patatas..."


Podría seguir hasta el infinito, los consejos de los dos tipos son bienintencionados y muchas veces aciertan, de hecho al final, aunque te haga gracia algunas cosas, acabas haciendo tus propias tonterías. No hay mejor lección que la que se aprende sobre la propia cabeza. Muchas veces los consejos de amigos/familia vienen de la imagen que todos tenemos de África en la memoria colectiva y casi siempre con exceso de preocupación. En el caso de las agencias suele ser para cubrirse las espaldas de demandas y a veces un arma diplomática para favorecer o perjudicar a algunos países (el Reino unido, desaconsejaba la visita a España por el riesgo del terrorismo, un amigo tayiko estaba preocupado por eso y me preguntaba si era posible que lo secuestraran en transporte público...oh la la...)

En cuanto a los consejos, se agradece traer comida de casa, sobretodo a un sitio en el que apenas comes otra cosa que arroz con una salsa, pero no te va a durar 7 meses, y al final se convierte en una constante racionación de comida. ¿Evitar comida de la calle? Que hacer si no quieres seguir comiendo arroz y no siempre se puede comer otra cosa que en los puestos callejeros. ¿No ir a Casamance? Si es cierto que hay un grupo terrorista, pero la presencia militar es simplemente excesiva (hay un control cada km) y es la mejor zona de playas de Senegal. De hecho la misma persona que desaconseja viajar allí, viaja habitualmente allí a visitar a su noviete Diola...

Salir de tu casa  a la calle es un riesgo, pero no nos convertimos en hermitaños por miedo a eso. Besar o otra persona es un riesgo, pero como evitar un placer así. Conducir un vehículo es arriegadísimo, mueren miles de personas al año solo en nuestro país, pero como desplazarnos en largas distancias.

Viajar es un placer y tiene riesgos. Riesgos y un precio, un precio en forma de euros y otro que pagas en euros de diarreas, en yenes de vómitos,en dólares de malaria y como no en CFA de sustos...siempre quedan facturas por pagar...

Pero familia, amigos, autoridades y agencias internacionales.


                            "Quién no arriesga no gana"





miércoles, 16 de octubre de 2013

Ida y vuelta

Escribo estas líneas desde el aeropuerto de Barajas (Madrid), algún día le dedicaré una entrada de blog a este aeropuerto…se va a enterar  AENA.
Me voy a Senegal, otra vez, después de pasar un mes en casa. Se hace extraño partir otra vez, repaso mentalmente lo que hice en estas 4 semanas, siempre queda el regusto amargo de la gente que no viste, o con la que te hubiera gustado estar más tiempo. O tareas pendientes, volveré, no hay duda, pero comencemos por el comienzo.



La llegada: La llegada a Santiago fue muy tranquila, amortiguada quizá por varios días de comodidades Dakaroises. Cuando vuelves a tu casa después de tanto tiempo (7 meses) te fijas en cosas, otra vez. Cotidianeidades que se nos escapan a diario, se ven de otra manera en los ojos de un “extraño”. Lo primero que te choca como un tren de mercancías es el idioma, volver a entender absolutamente todo lo que escuchas a tu alrededor. Oír las estupideces de una guardia civil en el arco de seguridad, concretamente, lo comparto con vosotros pues soy hombre generoso, sobre como dejó anonadados a todos sus compañeros beneméritos con un vestido en la boda de uno de sus compañeros y la moña que se cogió; a grito pelado, mientras lo intercalaba con el martilleo de “Cinturones, botas, todo lo metálicoooo.
En la recogida de equipajes coincidí con el gran Rosendo Mercado, con todo su grupo, quise decirle algo pero después de día y medio de viaje…mejor ahorrar saliva.

 Mi equipaje no llegaba, hasta que caí en la cuenta que los vuelos internacionales, de donde venía mi maleta, no yo, tienen una “recogida especial “ . Un guardia civil, me pregunto que si llevaba drogas o armas, tabaco o semillas… llevaba tabaco, “droga?o solo tabaco” mmmhhh pensé en hacer la gracia de el tabaco es droga pero los aeropuertos me dan demasiado respeto sobre todo los que tienen policías dentro. Lo bueno vino cuando tuve que explicar lo que es el aceite de Karité (eso no pasa ni de coña pensé) pero le debí de parecer convincente. “El Karite es un aceite que se extrae de la semilla del árbol Vitellaria paradoxa  y bla blabla” Quizá el guardia usara karite para tener las manos hidratadas?Pensé para mis adentros mientras soltaba una sonrisa maliciosa. No sé cuanto karité pasaría por allí pero era lo más raro que llevaba en la maleta sin duda.

Estancia: Vuelves a casa y todo lo que era familiar se envuelve de un tono oscuro, no por el ambiente, si no por el color, sencillamente. En Senegal todo es brillante, los colores son brillantes de plástico chino (que no fino) y la ropa de la gente de todos los colores. Es un símbolo de África dicen, cuantos más colores más países.

 Mi trabajo en Senegal es la preservación de la biodiversidad de una reserva, tratar de mantener el equilibrio entre extracciones y regeneración a la vez que se mantiene el hábitat para la fauna salvaje. OK, vuelvo a casa y el monte es una plantación de eucaliptos, no un bosque, una plantación. ¿Cuándo ocurrió? Me pregunto, ¿cómo dejamos que pasara? Cuando el monte tenía más utilidad que la puramente maderera (para pasta de papel, la peor calidad) el monte no ardía como en los últimos años. No ardía por que tenía utilidad pública, para todos lo que lo explotaban, ahora son un montón de plantaciones en línea, menos útil para todos y sin ningún equilibrio. Volverán  los gonypterus a arrasarlos, no tengáis dudas, es una barra libre para los parásitos. Recuerdo conocer un chico francés en Montpellier que había pasado en bicicleta por la costa de España y había parado en Viveiro a pasar unos días antes de retomar el camino hacia Portugal. Le parecía un gran contraste la belleza del entorno y que el bosque estuviera tan degradado. Me iba a salir un “xa…” pero no supe que contestarle. A veces NO me levanto con ganas de invadir Polonia.

El resto de la estancia me la pasé de visitas a amigos, retomando buenas sensaciones de pasear a mi perra, abrir una nevera!!, o beber Estrella Galicia. Casi toda mis conversaciones giraron muy a mi pesar sobre mi estancia en Senegal. Lógico, acabada de volver pero tengo más cosas que contar que eso…no?

La vuelta a Senegal: Cuando estás 7 meses en un sitio y vuelves a tu casa para un mes solamente, pasas la 1 semana adaptándote, la siguiente disfrutándolo y las dos siguientes planificando la vuelta al sitio en el que estabas…Así fue…haciendo compras para mis “hermanos” africanos, compañeros de trabajo, y alguna sorpresilla que les llegará en breve. Y la visa biométrica. Ay la visa, el gobierno de Senegal creó una web desde la que es posible gestionar este documento. El problema es que no funciona nada bien, está frecuentemente saturada y los tiempos de respuesta son muy lentos, cuando los hay…Así viajé a Dakar, sin visa, con los dedos cruzados y el corazón a ritmo de cumbia. Darle la oportunidad a un poli corrupto de estafarte, teniendo razón!, y no inventándose tasas o leyes imaginarias es un caso poco corriente. Así me imaginaba a mí mismo, como un pescadito, o un caramelo para cualquier poli con pocos escrúpulos. La llegada al aeropuerto fue en tropel, empujando, amontonados, como reses camino del matadero. Solo les faltaban varas de sauce en la mano. En filas sin sentido esperamos nuestro turno, cada fila podía tener 3 o 4 personas en paralelo, la burbuja de espacio necesaria para cualquier europeo cuanto más al sur vas más pequeña se hace. Y con 30 kg de equipaje sudando la gota gorda, a punto de llegar a la oficina de visados un eficiente guardia senegalés, levantó la voz y nos permitió salir a todos sin visa, los cientos de personas que se apretujaban en el pequeño local del aeropuerto nos miramos sorprendidos. Una máquina no funcionaba bien, me pareció que realmente ya era un poco tarde y los guardias estaban un poco aturdidos con la que se les venía encima. Mañana por la mañana! Gritaban, no hay como un poco de solidaridad senegalesa.

No me gustan los aeropuertos, el de Dakar menos y las decenas de taxistas que te arrastran a sus vehículos menos. Es una lucha constante, me ví en tercera persona, discutiendo a grito pelado con los taxistas, convenciéndolos de que no me iba a subir en su taxi por más que me insistieran en que me conocían y así anduve media hora, hasta que me vista mi hostilidad hacia el transporte público senegalés dejaron de insistirme y de tirarme de las mangas de la camiseta. Cada taxi que paraba se ofrecía a llevarme pero ninguno sabía dónde estaba el Poulagou, el auberge donde me hospedaba, me senté hable con un grupo de senegaleses que también esperaban taxis y la suerte del viajero, un taxista si que sabía donde estaba, precio multiplicado por 5 eso sí, que después de una dura negociación dejo en 1000 CFA todavía un poco alto para la tarifa normal pero siendo “blanco” no puedes esperar más…


Llegué al Poulagou con olores a pescado, al mar que ya pod
ía escuchar y a cordero muerto. El Tabaski se acercaba y… es una historia que os contaré otro día.

lunes, 13 de mayo de 2013

Casamance II



Cuando desperté ví los inexpresivos ojos amarillos de una cabra. Aquella maldita cabra había estado toda la noche intentando acabarse los escasísimos restos de un bote de mayonesa, con el consiguiente ruido que aquello generó, recuerdo vagamente haberme levantado para espantarla, intentando a la vez no despertar a las compis de viaje que increíblemente todavía dormían; ASHA, ASHA!!Grité, palabra que en Senegal conoce todo rumiante, universal, quiere decir que si no te mueves te vas a llevar una pedrada, es lo que mejor funciona en este país sin lugar a dudas. La cabra cedió y malhumoradamente dejé el bote unos metros más lejos, funcionó. Pude seguir durmiendo en aquel suelo inesperadamente confortable.


martes, 19 de febrero de 2013

El comienzo

Nunca fui un amante de hacer maletas, me cansa profundamente pensar qué meter, cómo¿se me olvida algo?...me estresa aún más que me corrijan cuándo lo estoy haciendo; aunque, después, cuando necesito algo, siempre está en el fondo o tiene pasta de dientes por encima...Es por todo esto que nunca acabo de deshacer la mochila, ella está en su rincón, abre los ojos y me dice algo; un susurro, no entiendo nada. Me acerco y vuelve a cerrar los ojos. Supongo que quiere salir, como un perro urbano, exige su paseo, su aventura, necesita ulisquear otras mochilas. Le reconforta escuchar mi aliento agitado y las bañeras de adrenalina que desbordamos los dos cuando comenzamos una nueva aventura...

Si amigos, esto comienza a andar, mi mochila y yo estamos preparados. Aún me quedan muchas despedidas de gente que no he podido ver todavía, y de otra que no podré ver hasta que vuelva. No sé si os podré saludar a todos, pero desde aquí lo hago y la haré. Espero seguir saludandoos desde Senegal, o desde donde sea. No tendré un gran acceso a internet así que no podré escribir mails o en el blog frecuentemente. Lo cual tampoco echaré mucho de menos, si lo que obtienes a cambio merece el sacrificio de una vida fácil, no lo dudes.


Tengo el síndrome de las 2 semanas. La semana anterior y la siguiente a hacer un viaje así es el tiempo en el que más echas de menos pequeñas cosas y el que menos disfruto. Después todo va mucho mejor :) Así que tenéis que disculpar una entrada tan emocional.

Para rematarla: os dejo una buena canción da terra! :)

Me voy el sábado pero volveré!