Desayunamos fuerte en el
restaurante de León; un diolla de libro, fuerte, amable y ya muy acostumbrado a
tratar con tubabs. El plan en teoría era sencilla, compartir gastos y esfuerzos
pero sinceramente no me veo sacando ese pececito del agua. Un capitán, capitán
de mercante se diría por el tamaño. Las provisiones comenzaron a llegar y con
el arroz, agua y el pescadito todavía coleante a nuestros pies salimos en la
piragua motorizada.
Reservas naturales,sistemas agroforestales,agricultura,gente,costumbres,fuerzas y debilidades de África del oeste.
sábado, 1 de junio de 2013
Casamace III y fin
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