Cuando nací mi madre
me cogió en sus brazos agotados por muchas horas de contracciones y escaso
sueño, me la imagino intercambiando algunas palabras (para el recuerdo, o quizá
no…) con mi padre y entregaría mi cuerpo berreante, rojo como un cangrejo a una
impoluta enfermera, que imagino que haría la misma broma o el mismo comentario
que habría estado haciendo con los últimos 200 niños

Y es que madre no
hay más que una amigos, o no? Para mí sí, a mí me crió una sola madre y un solo
padre así que eso creía, pero como aún no poseo la verdad absoluta (para
verdades absolutas mejor que vayáis a la iglesia) me hago preguntas.
(¡¡Algún día pasará
y os vais a enterar!!)
Ahora vivo en
Senegal, en un rincón bastante remoto, alejado del turismo masivo de la costa
de Casamance y en una zona bastante conservadora, dominada por la etnia Peulh.
En la familia
senegalesa con la que vivo hay 10 niños, un padre y 2 madres. El Islam permite
a los hombres tener hasta 4 mujeres. El máximo que he visto aquí son 3 mujeres,
aunque 2 es bastante normal. Algunas mujeres hacen firmar “contratos de
exclusividad” a sus maridos. Supongo que así es “mejor”, o no?, los primates
superiores no somos monógamos… pero no quiero juzgarlo, me faltan demasiados
elementos para eso. Quizá si las mujeres pudieran casarse con varios hombres me
parecería mejor…
Las mujeres
senegalesas son…exactamente iguales que
cualquier otra mujer en el mundo en vías de desarrollo. Trabajan de sol a sol,
desde que apenas pueden caminar, hacen las tareas de casa , que sin lavadora ni
electricidad os puedo asegurar que es bastante más complicado. Ríen, lloran,
hacen bromas y es curioso que no
perciban como trabajo el trabajo doméstico...os recuerda esto a algo?
Es conmovedor ver a
mujeres de todas las edades subiendo la montaña con el niño a la espalda, la
cabra de una cuerda y la compra en la cabeza. La hiperactividad, hacer el desayuno de toda la familia, moliendo maíz
antes de que nadie se levante, a oscuras, lloviendo o como sea, sacar agua del
pozo, limpiar la casa, trabajar el campo, atender a los animales…y si les
proponemos alguna actividad como producción y envase de mermeladas (Mango y
papaya, tenéis que probarlo!!) ahí están, trabajando, riendo y cantando.
Que hacen los
hombres mientras tanto? Se dedican al rezo o a descansar debajo de un mango.
Hay ciertas tareas que son de hombres, llevar cargas pesadas de un sitio a otro
o construir chozas, el resto es trabajo compartido menos el de casa claro. Para
eso se casan. Las historias de amor románticas quedan aparcadas en las
telenovelas sudamericanas que ven apasionadamente, la realidad de la sociedad,
patriarcal hasta el tuétano, hace que las mujeres, salvo algunas honrosas
excepciones que afortunadamente van en aumento, sean madres y electrodomésticos
de cocina y limpieza sin electricidad.
Las mujeres
senegalesas, madre no hay más que tres, paciencia, trabajo y coquetería;
Algunas mujeres lo llevan mejor que otras,
pero en general, dos manos más para el trabajo de casa siempre son bienvenidas.
P.D. Escribo estas
líneas cambiándome de choza. Me despido de Binta, Maimuna, Aishatu, Isa. Una
pena, pero las seguiré viendo a la hora de la comida al menos. A Aishatu quizá
no, se acaba de casar con un hombre que le dobla la edad, ella tiene 15 años.